Publicado el jueves, 8 de noviembre de 2007 a las 09:47
Ya casi han terminado el zoo del parque de cabecera y dentro de poco niños y mayores podremos disfrutar de los animales salvajemente enjaulados, pero hasta entonces (y desde hace tiempo) podemos disfrutar igualmente con una fauna autóctona muy diversa y rica en matices... yo la llamo fauna métrica, porque el hábitat de estos ejemplares es el metro.
Hay tantas especies que me estoy planteando hacer una serie... ya imagino los anuncios... "Pensabas que los documentales de animales termiron con Félix Rodríguez de la Fuente y El hombre y la Tierra? te equivocas!!... ahora Fauna Métrica te acerca los más raros ejemplares de las especies que habitan nuestro subsuelo... Porque hay vida bajo tus pies".
He decidido empezar por el/la incomunicad@ porque hoy he visto varios ejemplaresde éstos en mi viaje diario hacia el trabajo.
La manera más sencilla de reconocerlos es sonora... da igual en qué vagón te encuentres tú y en qué vagón se encuentre él... da igual el griterío de la muchedumbre o el estridente sonido del metro... SIEMPRE vas a escuchar la música que a él le apetezca... porque en su generosidad absoluta y sus ganas por compartir sensaciones ha pensado: "Voy a comprarme el MP3 más potente y los auriculares más fuertes para que todo el mundo sepa que me mola el baile del gorila de Melody"... reconozco que yo escucho música en el metro... pero eso no importa... no consigo escuchar lo que suena dentro de mi oído... solo escucho su música... le busco... no sé de donde proviene ese ruido infernal... nadie lleva auriculares a mi alrededor... te pillé!!... a unos 10 metros de mí, en otro vagón... un expléndido ejemplar. Su cabeza no quedaría nada bien en mi sala de trofeos así que guardo el rifle... ya lo cazaré en otro momento.
Allí estaba el inomunicado, no sé exactamente lo que oía... era un sonido grave y con mucha base electrónica, quizá heavy satánico rollo Marilyn Manson, es posible, tiene el pelo largo, viste de negro y la pulsera y la mochila la lleva llena de pinchos... Él está sentado, delante suyo una embarazada se sujeta la barriga con ambas manos para que no le pese tanto... dudo que le ceda el asiento por propia voluntad, tiene los ojos cerrados, la cabeza para atrás y parece que esté tocando una guitarra imaginaria... de vez en cuando pone caras de rabia y hace como si gritara. Afortunadamente para la embarazada un señor le cede el asiento justo enfrente del ejemplar de incomunicado.
Pienso:"quizá no sea mal tipo, quizá, si hubiera visto a la embarazada le hubiera cecido el sitio, pero claro... si no abre los ojos no puede darse cuenta de que puede hacer una buena acción... quizá no abre los ojos para no ver esas situaciones y así tener una excusa para no hacer nada por nadie"... y es que esa es la base del incomunicado... privarse voluntariamente de cualquier sentido que le pueda relacionar con otra persona que no sea él, si no oigo ni escucho no tengo que hacer nada por nadie, no me entero de nada, voy a imaginarme que estoy que estoy en el fantástico concierto que Manson dará en Boston dentro de 3 semanas... sigo pensando:"Bueno, quizá sí que sea un poco despreciable".
Este ejemplar murió atropellado por un camión de mudanzas por cruzar la calle sin mirar. Los cazadores furtivos y, sobre todo, los accidentes en carretera, están acabando con esta especie.
Bueno, éste tío ya me ha dado un tema del que hablar hoy en el blog... pero justo en la puerta que tenía más cercana había otro ejemplar, esta vez una hembra de incomunicado, un ejemplar también muy intereante... despeinada, con cara de aburrida, una especie de chaleco acolchado y vaqueros, por supuesto con sus pinganillos en las orejas escuchando no sé qué... unas señoras (ya hablaré de ellas... próximamente en "Fauna métrica",... las marujas) le preguntan: "Disculpa, vas a bajar?". El metro se acerca a la parada y la incomunicada sigue en la puerta, ahí parada, mirando al vacío (¿sabrá qué día es o dónde se encuentra?... no lo sé), con cara de pocos... muy pocos amigos. La señora insiste un poco más alto:"DISCULPA, vas a bajar?". Ni se inmuta... increíble... ésta tipa se ha ido, está en coma o de viaje astral, a lo mejor ha entrado en trance y está viviendo sus anteriores vidas... ummm... quizá está escuchando alguna grabación de hipnosis, o quizá sea Bisbal... entiendo que el "Ave María, cuando serás mía?" deja un poco tonto... pero para quedarse así de empanada debe haberla escuchado al menos un millón de veces, parece que se le haya licuado el cerebro. Ésta no necesita cerrar los ojos para no ver a nadie.
El metro se para y la mujer opta ya por el contacto físico, le toca el brazo y le dice en tono un poco desesperado... "Oye... que si vas a bajar?!"... Qué reacción cabe esperar??... la incomunicada mueve la cabeza lentamente (mover sólo los ojos cansa mucho más)... cuando consigue ver que lo que le está hablando es una persona (y no una planta de marihuana de color rosa, que es lo que en ese momento ocupaba sus pensamientos) le perdona la vida con la mirada y lentamente se aparta de la puerta... la señora sale del metro, seguida de sus tres compañeras de chinchón y una larga fila de gente que esperaba que la incomunicada se apartara del medio.
Una parada más tarde bajo yo... la incomunicada se baja también... echo la mirada atrás... el incomunicado macho sigue tocando su guitarra imaginaria en su concierto mental... quizá esta sea su parada... pero como tiene los ojos cerrados...
Hay que ver (nunca mejor dicho) las cosas que nos perdemos por no tener los ojos y los oidos bien abiertos (os suena?).
Saludos... y estad atentos
Hay tantas especies que me estoy planteando hacer una serie... ya imagino los anuncios... "Pensabas que los documentales de animales termiron con Félix Rodríguez de la Fuente y El hombre y la Tierra? te equivocas!!... ahora Fauna Métrica te acerca los más raros ejemplares de las especies que habitan nuestro subsuelo... Porque hay vida bajo tus pies".
He decidido empezar por el/la incomunicad@ porque hoy he visto varios ejemplaresde éstos en mi viaje diario hacia el trabajo.
La manera más sencilla de reconocerlos es sonora... da igual en qué vagón te encuentres tú y en qué vagón se encuentre él... da igual el griterío de la muchedumbre o el estridente sonido del metro... SIEMPRE vas a escuchar la música que a él le apetezca... porque en su generosidad absoluta y sus ganas por compartir sensaciones ha pensado: "Voy a comprarme el MP3 más potente y los auriculares más fuertes para que todo el mundo sepa que me mola el baile del gorila de Melody"... reconozco que yo escucho música en el metro... pero eso no importa... no consigo escuchar lo que suena dentro de mi oído... solo escucho su música... le busco... no sé de donde proviene ese ruido infernal... nadie lleva auriculares a mi alrededor... te pillé!!... a unos 10 metros de mí, en otro vagón... un expléndido ejemplar. Su cabeza no quedaría nada bien en mi sala de trofeos así que guardo el rifle... ya lo cazaré en otro momento.
Allí estaba el inomunicado, no sé exactamente lo que oía... era un sonido grave y con mucha base electrónica, quizá heavy satánico rollo Marilyn Manson, es posible, tiene el pelo largo, viste de negro y la pulsera y la mochila la lleva llena de pinchos... Él está sentado, delante suyo una embarazada se sujeta la barriga con ambas manos para que no le pese tanto... dudo que le ceda el asiento por propia voluntad, tiene los ojos cerrados, la cabeza para atrás y parece que esté tocando una guitarra imaginaria... de vez en cuando pone caras de rabia y hace como si gritara. Afortunadamente para la embarazada un señor le cede el asiento justo enfrente del ejemplar de incomunicado.
Pienso:"quizá no sea mal tipo, quizá, si hubiera visto a la embarazada le hubiera cecido el sitio, pero claro... si no abre los ojos no puede darse cuenta de que puede hacer una buena acción... quizá no abre los ojos para no ver esas situaciones y así tener una excusa para no hacer nada por nadie"... y es que esa es la base del incomunicado... privarse voluntariamente de cualquier sentido que le pueda relacionar con otra persona que no sea él, si no oigo ni escucho no tengo que hacer nada por nadie, no me entero de nada, voy a imaginarme que estoy que estoy en el fantástico concierto que Manson dará en Boston dentro de 3 semanas... sigo pensando:"Bueno, quizá sí que sea un poco despreciable".
Este ejemplar murió atropellado por un camión de mudanzas por cruzar la calle sin mirar. Los cazadores furtivos y, sobre todo, los accidentes en carretera, están acabando con esta especie.Bueno, éste tío ya me ha dado un tema del que hablar hoy en el blog... pero justo en la puerta que tenía más cercana había otro ejemplar, esta vez una hembra de incomunicado, un ejemplar también muy intereante... despeinada, con cara de aburrida, una especie de chaleco acolchado y vaqueros, por supuesto con sus pinganillos en las orejas escuchando no sé qué... unas señoras (ya hablaré de ellas... próximamente en "Fauna métrica",... las marujas) le preguntan: "Disculpa, vas a bajar?". El metro se acerca a la parada y la incomunicada sigue en la puerta, ahí parada, mirando al vacío (¿sabrá qué día es o dónde se encuentra?... no lo sé), con cara de pocos... muy pocos amigos. La señora insiste un poco más alto:"DISCULPA, vas a bajar?". Ni se inmuta... increíble... ésta tipa se ha ido, está en coma o de viaje astral, a lo mejor ha entrado en trance y está viviendo sus anteriores vidas... ummm... quizá está escuchando alguna grabación de hipnosis, o quizá sea Bisbal... entiendo que el "Ave María, cuando serás mía?" deja un poco tonto... pero para quedarse así de empanada debe haberla escuchado al menos un millón de veces, parece que se le haya licuado el cerebro. Ésta no necesita cerrar los ojos para no ver a nadie.
El metro se para y la mujer opta ya por el contacto físico, le toca el brazo y le dice en tono un poco desesperado... "Oye... que si vas a bajar?!"... Qué reacción cabe esperar??... la incomunicada mueve la cabeza lentamente (mover sólo los ojos cansa mucho más)... cuando consigue ver que lo que le está hablando es una persona (y no una planta de marihuana de color rosa, que es lo que en ese momento ocupaba sus pensamientos) le perdona la vida con la mirada y lentamente se aparta de la puerta... la señora sale del metro, seguida de sus tres compañeras de chinchón y una larga fila de gente que esperaba que la incomunicada se apartara del medio.
Una parada más tarde bajo yo... la incomunicada se baja también... echo la mirada atrás... el incomunicado macho sigue tocando su guitarra imaginaria en su concierto mental... quizá esta sea su parada... pero como tiene los ojos cerrados...
Hay que ver (nunca mejor dicho) las cosas que nos perdemos por no tener los ojos y los oidos bien abiertos (os suena?).
Saludos... y estad atentos


1 comentarios:
jeje, me parto con lo que has escrito hoy. Pues la verdad, es que tienes toda la razón. Siempre que subo al autobús hay algún incomunicado de estos... pero los que más me tocan la moral, son los que empiezan a poner las musiquitas con el móvil...supongo que ya hablarás de estos especímenes otro día. Muy bueno lo de hoy XD