Publicado el sábado 9 de febrero de 2008 a las 16:10
Tal día como hoy, hace precisamente un año, mi yaya nos dejó.
Un año justo.
Llevaba varios días pensando en qué decir al respecto en mi blog, quería dedicarle el post de hoy a ella... Y ahora me encuentro sin saber qué escribir. Es complicado describir la sensación, últimamente mi familia y yo andamos un poco alborotados. Mi yayo está enfermo y hace un par de semanas lo ingresaron en una residencia de ancianos. Hemos estado limpiando la casa dónde hasta hace poco vivíamos todos y la verdad... ha sido un shock... volver a ver fotos antiguas, los cuadros (los cuadros son muy importantes en una casa), repartir entre los familiares sus libros, sus discos de vinilo, el resto de cosas irán inevitablemente a la parroquia o a la basura.
Es difícil cuando uno se enfrenta a sus recuerdos, anteayer me vi a mí mismo en casa de mis abuelos, recogiendo sus cosas, volver a ver mi ajedrez, que siempre estuvo en casa de mis abuelos desde que me lo regalaron por mi octavo cumpleaños. O la balanza de mi abuela, con la que le ayudaba a hacer pasteles de boniato y buñuelos cuando era un enano. A veces he hablado con ella, esperando una mágica respuesta que nunca ha llegado. Es lo que tiene... viví con ellos (con mis abuelos) hasta que cumplí 13 o 14 años, me llevaban al cole y me recogían. Mi yaya me curó miles de veces las rodillas llenas de raspones... Hoy hace un año...
La última vez que me vió estuvimos un rato sujetándonos las manos, me miraba y me sonreía, no podía casi ni hablar, pero no hacía falta hablar... era una despedida y no necesitábamos hablar para que los dos supiéramos cuánto nos íbamos echar de menos. No era necesario mentirnos y decirnos que todo iba a salir bien. Habíamos sido felices el uno con el otro y lo único que lamento es que no me haya visto en todas esas ocasiones en las que las abuelas lloran y se sienten orgullosas de sus nietos: en la boda, en la graduación... bautizos??? no sé...
Fue madre de scout y abuela de scouts, todos sus nietos han pasado por el grupo así que se le puede considerar la matricarca que más ha contribuido a llenar las filas del grupo (6 descendientes, a ver quien lo supera).
Supongo que seguiré como hasta ahora: buscando señales como esas de las películas o hablando con ella en la oscuridad cuando me siento solo, se me seguirá escapando la lagrimilla cuando algo me recuerde a ella.
Pues hoy para tí yaya, tú que ves mis anhelos desde tan alto. Para tí, que tanto te debo (te debemos todos), que tanto nos has unido y que tanto amor te llevaste hace justo un año... Que rabia que esto (internet) llegue a todas partes pero no pueda llegar allí dónde estás. Muchos besos y abrazos.
Saludos a todos, nos vemos en 20 minutos. Abrazos.
Gracias Delfín, ayer vi el post que me dedicaste, un beso y un abrazo muy fuertes.
Un año justo.
Llevaba varios días pensando en qué decir al respecto en mi blog, quería dedicarle el post de hoy a ella... Y ahora me encuentro sin saber qué escribir. Es complicado describir la sensación, últimamente mi familia y yo andamos un poco alborotados. Mi yayo está enfermo y hace un par de semanas lo ingresaron en una residencia de ancianos. Hemos estado limpiando la casa dónde hasta hace poco vivíamos todos y la verdad... ha sido un shock... volver a ver fotos antiguas, los cuadros (los cuadros son muy importantes en una casa), repartir entre los familiares sus libros, sus discos de vinilo, el resto de cosas irán inevitablemente a la parroquia o a la basura.
Es difícil cuando uno se enfrenta a sus recuerdos, anteayer me vi a mí mismo en casa de mis abuelos, recogiendo sus cosas, volver a ver mi ajedrez, que siempre estuvo en casa de mis abuelos desde que me lo regalaron por mi octavo cumpleaños. O la balanza de mi abuela, con la que le ayudaba a hacer pasteles de boniato y buñuelos cuando era un enano. A veces he hablado con ella, esperando una mágica respuesta que nunca ha llegado. Es lo que tiene... viví con ellos (con mis abuelos) hasta que cumplí 13 o 14 años, me llevaban al cole y me recogían. Mi yaya me curó miles de veces las rodillas llenas de raspones... Hoy hace un año...
La última vez que me vió estuvimos un rato sujetándonos las manos, me miraba y me sonreía, no podía casi ni hablar, pero no hacía falta hablar... era una despedida y no necesitábamos hablar para que los dos supiéramos cuánto nos íbamos echar de menos. No era necesario mentirnos y decirnos que todo iba a salir bien. Habíamos sido felices el uno con el otro y lo único que lamento es que no me haya visto en todas esas ocasiones en las que las abuelas lloran y se sienten orgullosas de sus nietos: en la boda, en la graduación... bautizos??? no sé...
Fue madre de scout y abuela de scouts, todos sus nietos han pasado por el grupo así que se le puede considerar la matricarca que más ha contribuido a llenar las filas del grupo (6 descendientes, a ver quien lo supera).
Supongo que seguiré como hasta ahora: buscando señales como esas de las películas o hablando con ella en la oscuridad cuando me siento solo, se me seguirá escapando la lagrimilla cuando algo me recuerde a ella.
Pues hoy para tí yaya, tú que ves mis anhelos desde tan alto. Para tí, que tanto te debo (te debemos todos), que tanto nos has unido y que tanto amor te llevaste hace justo un año... Que rabia que esto (internet) llegue a todas partes pero no pueda llegar allí dónde estás. Muchos besos y abrazos.
Saludos a todos, nos vemos en 20 minutos. Abrazos.
Gracias Delfín, ayer vi el post que me dedicaste, un beso y un abrazo muy fuertes.



5 comentarios:
Davidd!!!
de nadaa ombre,me parecia bien dedicartee mi fotolog algun diaa ombre,q te lo merecess^^...x ser como eress^^
un abrazoo!! y animatee!!!!
delfin-sakura XD
Un texto maravilloso.
Por desgracia el hombre blanco occidental no suele respetar a los mallores...
Me alegra ver que tu les guardas un profundo respeto.
Y ya sabes que yo creo que allá donde esté, sabe todo lo que la recuerdas y quieres.
Un cálido abrazo
Hola, soy miriam, amiga de angel y dani. De vez en cuando me paso x aqui y leo tu blog, Me gusta como escribes.
No se si me recordaras, estube en nochevieja con ellos en el local...
Este texto me ha hecho llorar...hace 10 dias que se murio mi yaya ...y ya la hecho de menos..yo tambien vivi con ellos muchos años hasta que ya me las supe arreglar sola...el texto me recuerda mucho a lo que estoy pasando..
un abrazo
miriiam
Ai David, te hemos dicho ya tantas veces lo bien que transmites tus sentimiento escribiendo que sobran las palabras.
Los abuelit@s son lo mejor que hay, mejor q nos han podido tratar ellos y nuestros papis nadie lo hará!
Un abrazo enorme!
Muchas gracias a los cuatro!!
Un abrazo Delfín, no te preocupes, no estoy desanimado. Recordar a mi yaya me llena de alegría y buenos pensamientos.
Coyote, cuánta razón tienes. Lo poco que se escucha a niños y ancianos, cuando son los que dicen las mayores verdades. Un abrazo muy fuerte. Qué gran conversación el sábado a última hora. A ver cuándo escribes sobre el ego.
Miriam, seguramente te reconozca si te veo, pero aquel día érais muchas chicas en muy poco espacio y nadie nos presentó (ayyysh, qué maleducados estos chicos). Recuerda a tu yaya e intenta pensar en las cosas que te enseñó. Yo a veces hablo con mi yaya, le pido consejos y le recuerdo que le echo de menos y le quiero. A mí me funciona. Un abrazo.
Leona, querida Leona, me halagan muchísimo tus palabras, te lo agradezco profundamente. Mi yaya tuvo que hacer labores de madre conmigo, ya que mi madre no podía estar mucho tiempo conmigo cuando era pequeño.
Muchos abrazos para todos. Gracias por vuestros comentarios en este post tan especial para mí.