Publicado el martes 2 de septiembre de 2008 a las 14:04
Dentro de lo que cabe, somos (los scouts) gente bastante disciplinada y seguimos normas que nosotros mismos nos hemos comprometido a cumplir, ya véis... nadie (excepto nosotros mismos) nos obliga a ser positivos ante la adversidad, a respetar a los animales y las plantas o a ser corteses y caballerosos. Son normas que en cierta manera nos imponemos.

Para quien no lo sepa, los scouts nos guiamos, entre otras cosas, por 10 leyes. 10 normas de conducta. Lince y yo solíamos decir a los chavales que con sólo cumplir una de las diez ya serían un gran scout (una gran persona. Al fin y al cabo, es lo mismo)... Pero además, nos vamos inventando nuevas leyes, basándonos en el cariño que nos tenemos e intentando siempre protegernos y respetarnos... Algunas son bastante curiosas. A veces les pongo nombre. Por ejemplo, tenemos la ley del fuerte: el más fuerte en una ruta siempre va al ritmo del más débil, y no al revés (sería absurdo); la ley de la corrección: podemos corregirnos actitudes o acciones que nos parezcan incorrectas siempre y cuando sea desde el cariño; la ley de la defensa: si vemos que hay una situación en la que una mayoría se está "calfando" con una persona podemos defender a esa persona aún sabiendo que esa mayoría tiene razón; o la ley del perdón (que me ha inspirado este post): nadie puede exigir que pidas perdón más de una vez por una cagada y puedes negarte a pedir perdón más de una vez por una cagada.

Pero claro, esto no es ciencia en estado puro... como dicen en la peli Piratas del Caribe:
"[...]el código pirata son tan sólo unas directrices[...]"

y podemos "interpretar" estas normas según dicten las circunstancias, saltándonoslas o cambiando alguna cosilla.

Hace poco decidí saltarme la ley del perdón; consideré que la situación exigía que me saltara la norma y pedí varias veces perdón por acciones dónde metí la pata y por algunas actitudes que, muy lejos de mis intenciones, molestaron a mis hermanos.

Es por eso que digo que estas pequeñas normas (medio inventadas en situaciones en las que intentamos salvar el mundo entre refrescos y alguna tapa de ibéricos) conforman algo parecido al código pirata. Son una serie de directrices, y como tales, creo que debemos saber cuándo aplicarlas y cuándo modificarlas. Y ya que estamos de citas célebres, nombraré una del gran Cormorán, que habla también (más o menos) de saltarse cosas.

"Es importante que se haga una programación excelente para poder saltársela y pasar de ella"

Es una suerte tener gente que te quiera tanto como para decirte a la cara lo que creen que haces mal. Es importante saber aceptar (quizá "encajar" sería la palabra idónea) las críticas que hacen los demás sobre nosotros. Es importante saber usar las palabras adecuadas... la de conflictos que nos ahorraríamos si no usásemos las palabras a la ligera, cuántos malentendidos podrían no haberse producido!! Supongo que todos seríamos un poco más felices en estos momentos.

Un abrazo para todos.

Suerte a mis supernenas en sus exámenes.
Suerte a mi supernena especial en su único examen.
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3 comentarios:

2 de septiembre de 2008 15:18 , Osa Mimosa dijo...

Buaaa.. David, no sé q decir.
Algunas de esas "nuevas leyes" me suenan, y en efecto, es una suerte y una alegría tener a gente q t kiera y q t diga lo q creen q no haces bien.
Gracias x tu suerte ;)
Un beso

 
2 de septiembre de 2008 23:12 , Leona dijo...

Si viene de ti seguro q es una "suerte especial", gracias :D.
Un post genial, como siempre, q ganas de veros otra vez a todos!!!
Un abrazo enorme!

 
6 de septiembre de 2008 12:59 , rosquilleta dijo...

todo viniendo desde el amor, es maravilloso. Incluso un estacazo en la espalda, por increible que parezca.
un post magnífico.
Enhorabuena.