Publicado el miércoles 27 de febrero de 2008 a las 16:52
Incomprensible...
Me ha pasado esta mañana... Os pongo en situación
8:03 de la mañana en la estación de Ángel guimerá... 4 trenes han llegado a la vez a la estación (2 en la línea 1 y 2 en la línea 3). Bajo con mis auriculares, escuchando mi musiqueta y cuando me enfilo a las escaleras mecánicas allí estaba ella.
Una señora entrada en años y en carnes bajando por las escaleras mecánicas... que suben!!, ¿qué hace esa pobre señora?, la anchura de la escalera mecánica es ajustada para dos personas de complexión normal, una señora gordita acapara todo el espacio... y ésta además está bajando a toda la velocidad que puede... nada más verlo me ha hecho gracia... era un escena bastante cómica, ver como la señora, cabezona, intentaba avanzar hacia abajo mientras la escalera le subía automáticamente. La cosa se ha complicado cuando la gente ha empezado a colapsar la escalera, claro, querían subir.
En seguida he pensado que alguno, empujado por el ímpetu de la señora, saldría disparado por uno de los laterales de la escalera mecánica, cayendo unos cuantos metros hasta el arcén o las vías. un instante después lo he visto en mi mente, como una visión, como si fuese clarividente... aunque ha pasado lo que la lógica predecía... ya veréis como vosotros también lo adivináis...
La señora corre (bueno... no corre... pero se mueve con brusquedad, como balanceándose de un lado para otro) con el bolso. 50 personas en la escalera (dispersadas por lo largo de la escalera), unas 200 personas más debajo, haciendo cola para acceder a la escalera. Justo en la mitad de la escalera la señora arma el escándalo de la mañana, empuja a todo el mundo, la gente le mira con cara de pocos amigos, entre enfado y miedo por si le da un golpe... Y pasó...
La señora, que no debía ser muy hábil con los pies, tropieza y... cataplom!! La reacción de las personas que tenía cerca ha sido instantánea, la han cogido de los brazos en seguida antes de que cayera del todo, sólo ha tocado con las rodillas en las escaleras, aunque el susto que se ha llevado ha sido importante. Ha desistido de correr contracorriente y contra las escaleras, se ha apoyado en la barandilla y ha dejado que las escaleras le llevasen suave y dulcemente hasta el piso de arriba. He pasado por su lado, estaba bien, avergonzada y dolorida, pero creo que solo ha sufrido unos pocos rasguños en las rodillas. Ha sido curioso ver cómo su cabeza, que estaba en mitad de la gente en la escalera, ha desaparecido en un milisegundo y en seguida la gente ha acudido a ayudarla.
Luego la reflexión...
¿Por qué no ha parado de bajar cuando se ha dado cuenta que las escaleras eran de subida?¿Por qué no ha parado cuando ha visto la marabunta de gente que iba a subir? ¿Acaso no sabía lo que iba a pasar?.. era evidente que esa decisió no iba a terminar bien.
A los chavales de la tropa les digo muchas veces que hay dos maneras de aprender, una a las buenas (normalmente pensando o atendiendo a las explicaciones de las personas que saben más) o a las malas (a ostias, normalmente terminan con Ardilla Trepadora curando rasguños en codos y rodillas a lobatos y troperos).
Recuerdo como mejor ejemplo de esto el San Jordi de hace dos años, cuando los scouters avisamos a la tropa de que no corrieran por la noche, por el peligro de los tensores de las tiendas de campaña. Cañete se metió un buen rijostio ¿sabéis que pasó?... pues que se puso a correr de noche y tropezó con un tensor. Bueno, al menos aprendió la lección... y aprender es lo que cuenta, no?
El sábado espero miles de abrazos.
Publicado el martes 26 de febrero de 2008 a las 16:10
Este es uno de los mejores cuentos que el gran Búfalo Salvaje nos contó...
"El discípulo, intrigado, preguntó al maestro cómo eran el cielo y el infierno. El maestro aceptó y se lo llevó... por ahí, no sé... de viaje astral.
Llegaron a un hermoso lugar, lleno de árboles frondosos y cesped verde y fresco, el aire era limpio y el ámbiente muy agradable. El maestro le dijo al discípulo que se encontraban en el infierno. El discípulo se asombró:¿cómo podía un lugar tan hermoso ser el infierno?. Se pusieron a caminar por un sendero marcado por piedras a los lados y mientras, escuchaban el trinar de los pájaros que les ayudaba a relajarse y a disfrutar del paseo.
Llegaron a una casa muy bonita, en mitad de un claro, llena de ventanales y grandes y ornamentadas puertas. El discípulo no salá de sus asombro, esa magnífica casa no podía ser del infierno. Además... de las ventanas y puertas salía un olor embriagador, olía a comida recién preparada, a pan recién horneado y suculentos manjares.
Entraron a la casa y observaron que toda la gente allí estaba demacrada, todos andaban encorbados, con caras cansadas sin ánimo por nada, todos delgadísimos en extremo, con ojeras y sus hambrientos estómagos no paraban de rugir. El maestro y el discípulo pasaron a un comedor dónde ya se encontraban bastantes comensales. El comedor estaba impecable, lleno de platos y peroles que contenían los manjares más deliciosos. Todo parecía perfecto. El discípulo no entendía cómo aquellas personas estaban tan demacradas con toda aquella comida.
Llegó el momento de comer, los comensales se sentaron a la mesa y el discípulo observó que no tenían cubiertos normales, sino que disponían de unas cucharas con grandes palos ya que los peroles eran inmensos y la comida estaba en el fondo de los mismos. Aquellas personas hambrientas llenaban sus cucharas y no podían llevarse la deliciosa comida a la boca, no llegaban a la parte de la cuchara que se mete en la boca y derramaban toda la comida.
El discípulo entendió que aquel sitio era muy hermoso pero el sufrimiento de aquellas personas era inmenso, al no poder comer toda aquella comida por culpa de esas cucharas tan grandes. El maestro le dijo que ahora se iban a ir al cielo, para que viese las diferencias.
Se volvieron a teletransportar a un lugar exactamente igual que el primero, el mismo pardo, el mismo camino, los mismos pajarillos acompañaban alegremente su caminata. Llegaron a una casa idéntica a la del infierno, olía exactamente igual. El discípulo pregunó al maestr si estaba seguro de que eso era el cielo, era todo igual al primer sitio que habían estado. El maestro le pidió paciencia, en seguida lo entendería.
A la hora de comer empezaron a llegar los comensales, allí todos estaban gorditos y felices, con las caras redondas y grandes sonrisas de felicidad, en absoluto tenían aquella impresión de hechos polvo que tenían los del infierno. El discípulo no entendía nada. Todo el mundo se sentó a comer y cogieron las largas cucharas, eran las mismas que las del infierno. Llenaron a rebosar las cucharas con la deliciosa comida y...
Cada uno dió de comer con su larga cuchara al compañero que tenía enfrente."
No busquemos un infierno peor o un cielo mejor del que podemos conseguir en vida. Depende de nosotros, lo cual es buena noticia para unos... y muy mala para otros.
Un dulce abrazo. El sábado me quedé con muchas ganas de repartir muchos abrazos... no sé qué me pasaba. :-Þ
Felicidades Pantera.
Publicado el viernes 22 de febrero de 2008 a las 21:54
Resulta evidente que el metro es un ecosistema nuevo donde conviven varios géneros animales (y algún que otro vegetal, por la actividad cerebral que presentan). Para un aspirante a observador como yo, me resulta interesante ver esas costumbres que cada uno tiene y mi cualidad humana se empeña en clasificarlos...
Sin más dilación, presento un nuevo capítulo de Fauna Métrica, la serie que nunca se dejó de emitir... simplemente, se acabó una temporada... y hoy empieza otra... Fauna Métrica, la original y genuina hoy presenta a... la Stripper (o el stripper, lo mismo da)... la cosa se pone caliente.
La stripper no entiende de edades ni clases sociales, puede ser cualquiera, incluso hay especímenes de esta especie que también son de otra (en numerosas ocasiones he visto strippers mamás o strippers incomunicadas)... Aún no sabéis qué es una stripper...
Las (y los) strippers se caracterizan básicamente por su más preciado y codiciado tesoro... EL PALO DEL METRO... sí... ese donde todo el mundo debería tener el derecho a cogerse... la stripper, egoísta por su naturaleza de stripper no puede compartir su palo. Ese palo 'amarillo piolín' es suyo y de nadie más... y qué mejor manera de no compartirlo que acaparándolo todo??, se engancha, se retuerce alrededor del palo, engancha hasta las piernas... Por Dios... que me voy a caer!!! déjame agarrarme!!
Menos mal que con 17 personas por metro cuadrado es complicado caerse... parecemos Lemmings.
No pasa nada... con un poco de pericia uno puede encontrar un hueco donde agarrarse al palo, unas veces te toca poner la mano a escasos centímetros de su nuca, o su cuello, o el pecho, la cadera o donde la espalda pierde su nombre... pero lo más tentativo es cuando te agarras y tus nudillos quedan a 2 centímetros de su cara... no se me resbalará un día la mano golpeándole accidentalmente?... Porque el palo es suyo, eso que quede claro... y la stripper nunca se aleja de su palo, le da igual que con el constante traqueteo del metro le hayas clavado los nudillos 24 veces en las costillas... ese palo es suyo, es su fortaleza, su bandera, su honor... y lo va a defender hasta la muerte.
Afortunadamente estos ejemplares suelen ser tranquilos y callados, no dicen nada, no se comunican excesivamente con el resto de sus congéneres (que suelen estar alejados los unos de los otros, ya que los palos están a unos 2 o 3 metros unos de otros), y solo muestran un gesto de extrema molestia en el momento en el que su orgullo y su instinto ceden para dejar que un nuevo viajero se agarre a su preciado objeto. No son peligrosos y lo único que producen es alguna molestia...
Existen mutaciones en esta especie... la (o el) stripper sentado... A pesar de estar sentado y perfectamente sujeto, estos individuos insisten en agarrar al palo como si se estuvieran enrollando con él. Evidentemente, también ocupan la máxima superficie posible... solo que al estar ellos sentados y tú de pie... él es ahora el que tiene sus nudillos a la altura de tus... partes bajas (seamos fisnos).
Estos ejemplares no son peligrosos... pero como todas las especies suburbanas mantiene intactos sus curiosos hábitos. Estad atentos, a veces es difícil encontrarse con estos especímenes, pero si mantenéis los ojos y los oídos bien abiertos podréis descubrirlos.
Un abrazo para todos, nos vemos mañana.
Publicado el miércoles 20 de febrero de 2008 a las 15:52
Hoy ha sido un día normal y corriente, viajes en metro de aquí para allá y gente... mucha gente.
En el metro observo muchas actitudes, puede que me equivoque, pero aquí (en general) cada uno va a su puta bola. Las personas no se miran a la cara, todos van mirando al suelo o al vacío, excepto las nenas coquetas que van moviéndose de un lado para otro para poder ver cómo les queda el peinado a las 7:45 de la mañana reflejado en el cristal de los vagones.
Ayer una muchacha empujó con un poco de brusquedad a una señora... pero claro, la chavala salía del vagón y la mujer no le dejaba salir, atorando la salida... "Señora!!... Deje salir, coño!!!". Me pareció más basta que unas bragas de esparto pero tenía más razón que una santa.
Muchas veces me habéis oído hablar de que la gente no pasa a los pasillos cuando entra al metro, se quedan en la puerta nada más entrar... y es que aquí nadie piensa en el que viene detrás (extrapolable a las generaciones venideras), "yo ya estoy dentro, sólo me queda mirar al suelo durante 20 minutos (hasta llegar a mi destino), no sea que alguien se dé cuenta de que le estoy mirando y piense Que me he enamorado de el / ella". Para que veáis a lo que me refiero... la siguiente foto la he hecho con el móvil esta mañana... fijáos en lo vacío que está el pasillo y el cúmulo de personas (o borregos) que está amontonado en las puertas, ahí había más de 20 personas, mirad también que nadie mira a ninguna parte, como avergonzados no sé de qué... increíble!!
Esto no es noticia. El metro SIEMPRE va así. Cuando el metro se para, encima, hay gente que no deja bajar del vagón... Cómo me gustaría tener un quitanieves!!!
Habrá de todo... evidentemente, pero en mis numerosos viajes en metro veo miradas vacías, sin curiosidad por buscar ninguna respuesta, sin ganas de abrir puertas (quizá sea porque a las intempestivas horas en las que me manejo el sueño y el cansancioson más poderosos que cualquier otra sensación). Me gusta cuando alguien del metro mira a los demás... yo siempre miro a todos los que están a mi lado e intento adivinar en qué piensan, espero que nadie se moleste. Muchas veces me viene a la mente las conversaciones que he tenido con Lince, hablando de lo mucho que se suicida la gente porque se siente sola.
Al final he llegado a la conclusión de que tanto los que se sienten solos como los que no, terminan conociéndose, solo que la actitud de ambos es distinta... el positivo se alegra de haber conocido a alguien nuevo, tiene curiosidad por lo que pueda enseñar el otro y ganas de compartir cosas... el que se siente solo se va a casa pensando en sí mismo y maldiciendo su suerte por "estar solo en esta puta vida"... qué raro! Creo que la diferencia está en pensar o no, en las otras personas (ya sabéis... esas que no somos nosotros mismos. Aunque sorprenda a algunas personas... La respuesta es... "Sí, hay más personas en el mundo aparte de tí".
Un abrazo muy fuerte a todos.
Humanidad... que bonita palabra, es una pena que cada vez se use menos.
Publicado el martes 19 de febrero de 2008 a las 16:03
El post de hoy va a ser una frikada de estas que de vez en cuando me da por poner.
Como todos (o casi todos) sabéis, estoy montando un ejército de Warhammer, poco a poco lo voy pintando y ya tengo un par de unidades de caballería. Os pongo aquí algunas fotos, para que veais las miniaturas que he estado pintando estas semanas. Son caballería ligera, caballos y jinetes sin armadura... y bueno, como parece evidente, están todos inspirados en Legolas.
Estos son jinetes salvajes, son flojillos, pero para ser elfos no están nada mal (ya que los elfos son bastante débiles, en general)
Estos son jinetes del bosque, son bastante mierdecillas, los matan muy fácilmente, pero molestan bastante porque es difícil cogerles y van disparando con los arcos.
Cálidos abrazos para todos. Escribiré algo más serio la próxima vez... es que me apetecía hacer fotos a mis muñecos (tonterías que se me ocurren).
Publicado el viernes 15 de febrero de 2008 a las 18:31
No me gustan las personas que viven enganchadas al móvil. Últimamente veo a muchos chavales con el móvil pegado siempre a la oreja, suelen ser chicas... parece que a los chicos no les mueve tanto eso de "estar siempre comunicado" (o "siempre controlado"). No me gusta escuchar de refilón esas conversación con la Fanny, la Jenny o la Wendolyn poniendo verde a cualquier otra amiga que se ha liado con el Jonny, el Willy o el Trusky.
Cuando me decidí a comprarme un móvil lo hice con el propósito de controlarlo yo a él y no al revés... cosas sencillas, que parecen obvias pero que la gente ha terminado sucumbiendo y ahora es esclava de los móviles, cosas como... "Si voy al baño, a ducharme, por ejemplo, no llevaré el móvil" o "si estoy en el pueblo, o de vacaciones, iré sin móvil"... desconectar, su propia palabra lo dice...
Parece exagerado y extremista, pero hay gente que nada más bajar de un avión se pone a hablar por teléfono, gente que va a cagar con el móvil en la mano por si le llaman a mitad de faena o lo lleva a la ducha. Eso es así y es un extremo... pero hay cosas que me parececn también muy mal y la gente lo hace mal por simple costumbre, porque como todo el mundo lo hace sin pensar, parece que es correcto... y no lo es.
Sí sí... ya sé que la foto está hecha adrede... pero seguro que alguien cree que necesita más el móvil que a su propia madreAnteayer celebramos el cumpleaños de mi tía, y en un momento de la cena sonó mi móvil, la reacción generalizada fue inmediata: "Suena un móvil!!!", "¿De quién es?","Pero que está sonando un móvil", "Nena (a mi prima), contesta tú aunque no sea tuyo"... todo el mundo estaba histérico... "Tranquilos, no pasa nada, es mi móvil... es sólo un cacharro haciendo ruido"-dije. "Pero cógelo que van a colgar". "Ya, ya lo sé. Que cuelguen, ahora estoy aquí en familia, hablando con vosotros". En aquel momento eso era lo importante y creo que atender una llamada en una reunión (aunque sea una reunión familiar) es de mala educación.
He visto muchas veces a dos personas hablar, y en cuanto suena un móvil, ala, la conversación a la porra... pues no me parece bien. Creo que hay que dejar sonar el móvil de vez en cuando, por muy importante que sea que el Willy se haya liado con la Jenny y la Sindy a la vez.
Mi familia se sorprendió un poco. Mi tío, Lanzarote, me dió la razón por no haber cogido el teléfono. Él y yo nos entendemos, no iba a cortar una conversación por estar estúpidamente esclavizado por un aparato que se inventó para facilitarme la vida, y no complicármela.
Déjalo sonar... si estás hablando con alguien en persona, merece toda tu atención y tu agradable conversación... no cortes a un amigo por atender a un cenutrio de Movistar que llama para hacer una encuesta chorra.
Tengo pendiente un propósito (de esos de año nuevo). La próxima vez que vaya al pueblo cogeré mi móvil antiguo y lo lanzaré todo lo lejos que pueda... Es una tontería, pero creo que será una buena terapia, alejar todo lo malo que representa estar conectado al mundo los 365 ías del año, las 24 horas del día.
Un fuerte abrazo para todos. Nos vemos mañana... os dejo ya... que está sonando el teléfono!! :-Þ
Publicado el lunes 11 de febrero de 2008 a las 22:25
Hasta hace poco (relativamente) era estudiante universitario. Siempre ha habido una expresión que no me ha gustado en absoluto... una que mi padre se encargaba de repetirme una y otra vez hasta que hizo planterme qué significaba.
Voy a romper una lanza (sí, otra), esta vez a favor de los estudiantes.
"Menuda vida os pegais los estudiantes. Ya sabrés lo que es bueno cuando os enfrentéis a la vida real"... Frase típica de padre, verdad?
Ahora, por suerte o por desgracia ya conozco qué es la vida laboral, aunque mi padre sigue pensando que el año que llevo currando no es digno de llamarse 'trabajo', es más bien... un juego, o un descanso... la verdad es que no sé qué pensará él sobre cuál es la actividad laboral de un ingeniero informático.
Me molesta muchísimo que algunos adultos piensen que la vida laboral es la vida real... qué significa? que estudiar es la vida imaginaria? estudiar cuesta... y mucho. Nadie puede quitar a un estudiante sus méritos, su esfuerzo... Evidentemente hay casos y "casos" (que también existen en los trabajos, siempre hay escaqueados) pero por norma general un estudiante se esfuerza (aunque se diga de ellos que solo estudian dos meses, no así del todo) y además le toca sufrir la presión de familiares, profesores y, a veces, hasta de compañeros.
Estudiar es parte de la vida real, estudiar es dejarte los cuernos durante las noches en época de exámenes (y no, no basta con asistir a las clases y "repasar un poquito" por las tardes... en épocas de exámenes se duerme muy poco), estudiar es terminar las clases agobiado y saber que nada más llegues a casa tienes que seguir estudiando para preparar las clases del día siguiente, estudiar es (según mi experiencia personal) empezar las clases a las 8:00 de la mañana y terminar a las 9:00 de la noche con media hora para descansar y comer. Estudiar es jugarte un año entero en 5 horas llenas de tensión frente a un papel en blanco (me gustaría ver lo nerviosos que se pondrían algunos "profesionales" si todo el sueldo de un año dependiera de que hiciera su trabajo PERFECTAMENTE durante 5 horas, sabiendo que va a decepcionar a todas las personas que le importan si falla en el intento). Estudiar es chungo, no digo que trabajar sea un camino de rosas, yo ya he probado los dos bandos... y no sé cual es mejor... pero cuando termino mi jornada, desconecto y... a pensar en las musarañas, o en marcianos si quiero, yo ya he cumplido.
De vuelta del trabajo vengo con dos compañeros que aún no han terminado la carrera y siempre están dándole vueltas a trabajos, exposiciones, exámenes, ejercicios... y yo antes vivía con todo ese mareo de cosas... la verdad que ahora estoy más tranquilo. Hago lo que sé hacer, puedo consultar ayudas, internet, libros, apuntes... en la vida "real" no necesitas sabértelo todo de memoria, puedes preguntar a los compañeros o buscarlo en el Google...
Sí... lo sé. Con una casa y facturas e hipotecas por pagar la cosa se complica. Pero nadie ha dicho que sea fácil... lo único que me gustaría... es que se respetase un poco a los estudiantes... y que se considerase que su vida también es real, que se enfrentan a muchos problemas dia a día.
Muchos abrazos para todos... y estudiad, que siempre nos pilla el toro.
Publicado el sábado 9 de febrero de 2008 a las 16:10
Tal día como hoy, hace precisamente un año, mi yaya nos dejó.
Un año justo.
Llevaba varios días pensando en qué decir al respecto en mi blog, quería dedicarle el post de hoy a ella... Y ahora me encuentro sin saber qué escribir. Es complicado describir la sensación, últimamente mi familia y yo andamos un poco alborotados. Mi yayo está enfermo y hace un par de semanas lo ingresaron en una residencia de ancianos. Hemos estado limpiando la casa dónde hasta hace poco vivíamos todos y la verdad... ha sido un shock... volver a ver fotos antiguas, los cuadros (los cuadros son muy importantes en una casa), repartir entre los familiares sus libros, sus discos de vinilo, el resto de cosas irán inevitablemente a la parroquia o a la basura.
Es difícil cuando uno se enfrenta a sus recuerdos, anteayer me vi a mí mismo en casa de mis abuelos, recogiendo sus cosas, volver a ver mi ajedrez, que siempre estuvo en casa de mis abuelos desde que me lo regalaron por mi octavo cumpleaños. O la balanza de mi abuela, con la que le ayudaba a hacer pasteles de boniato y buñuelos cuando era un enano. A veces he hablado con ella, esperando una mágica respuesta que nunca ha llegado. Es lo que tiene... viví con ellos (con mis abuelos) hasta que cumplí 13 o 14 años, me llevaban al cole y me recogían. Mi yaya me curó miles de veces las rodillas llenas de raspones... Hoy hace un año...
2004. Mis yayos y yo (haciendo el payaso) en la casa de pueblo de mi tío en Casas de Prada.La última vez que me vió estuvimos un rato sujetándonos las manos, me miraba y me sonreía, no podía casi ni hablar, pero no hacía falta hablar... era una despedida y no necesitábamos hablar para que los dos supiéramos cuánto nos íbamos echar de menos. No era necesario mentirnos y decirnos que todo iba a salir bien. Habíamos sido felices el uno con el otro y lo único que lamento es que no me haya visto en todas esas ocasiones en las que las abuelas lloran y se sienten orgullosas de sus nietos: en la boda, en la graduación... bautizos??? no sé...
Fue madre de scout y abuela de scouts, todos sus nietos han pasado por el grupo así que se le puede considerar la matricarca que más ha contribuido a llenar las filas del grupo (6 descendientes, a ver quien lo supera).
Supongo que seguiré como hasta ahora: buscando señales como esas de las películas o hablando con ella en la oscuridad cuando me siento solo, se me seguirá escapando la lagrimilla cuando algo me recuerde a ella.
Pues hoy para tí yaya, tú que ves mis anhelos desde tan alto. Para tí, que tanto te debo (te debemos todos), que tanto nos has unido y que tanto amor te llevaste hace justo un año... Que rabia que esto (internet) llegue a todas partes pero no pueda llegar allí dónde estás. Muchos besos y abrazos.
Saludos a todos, nos vemos en 20 minutos. Abrazos.
Gracias
Delfín, ayer vi el post que me dedicaste, un beso y un abrazo muy fuertes.
Publicado el jueves 7 de febrero de 2008 a las 20:01
Mi último post tuvo consecuencias (muy gratas, por cierto).
Nada más verme Empar recorrió el pasillo y me dio las gracias y dos besos. Me alegra que leyera el post. Lluís me dijo "Tío, te has pasado, fue demasiado"... me hizo pensar.
Lo primero... que se me había vuelto a ir la pinza y había escrito algo... digamos "rarito".
Lo segundo... que su humildad le estaba impidiendo ver lo buenas personas que son.
Y lo tercero... que es lo que he estado dándole vueltas toda esta semana... es que a las personas nos cuesta admitir, o asimilar, o reconocer, que somos buenos. Si llega alguien por la calle, que no conoces de nada y tropiezas con él (o ella), puede que te diga torpe o imbécil... pero lo peor es que te lo crees, crees a esa persona que no te conoce de nada salvo por un tropiezo. Sin embargo, si una persona que te conoce desde hace años te dice que te admira o que te está agradecido, no se por qué no te lo crees.
Solemos hacer caso a los comentarios (muchas veces ofensivos) de gente que no nos conoce y no damos importancia a lo que realmente importa: a los amigos, a nuestros familiares, gente que nos conoce, nos respeta y nos quiere. Lo he pensado muchas veces. Nadie está a salvo de comentarios, por parte de los amigos, que vayan en contra de uno. Pero yo al menos lo tengo claro, si alguien va a hablar mal de mí, prefiero que sea un amigo. Prefiero que sea alguien que me conozca y si dice algo de mí, al menos que sea cierto.
Un viejo cocodrilo me contó una historia sobre unos alemanes en la 2ª guerra mundial (para más información preguntar a Salva, que es una enciclopedia con patas... y barba). La historia decía que unos hombres (no alemanes) hablaban con un general alemán (o algo así) y le dijeron: 'Es que Fulanito (compañero del alemán) es un hijoputa' y el alemán le contestó 'Sí, lo sé, pero es NUESTRO hijoputa, asi que vosotros no le podéis llamar así'.
La conversación con Empar y Lluís siguió, me quedé sorprendido de lo claro que habían tenido su papel en el grupo... "Nosotros siempre hemos estado apoyando al grupo, ayudando en todo lo posible pero desde un segundo plano, los que trabajáis con los chavales sois vosotros"... lo que me llevó a pensar... ¿Seré yo capaz de ser tan agudo para saber cuando me tengo que apartar para que los demás trabajen?¿Sabré cuando mi lugar está lejos de la primera línea?
Bueno, me quedo con mis reflexiones.
Un abrazo para todos, perdonad que no actualice más a menudo, quería postear más desde que empezó el año, pero entre el gimnasio, el nuevo trabajo, las oposiciones y demás compromisos. Creo que mi lista de buenos propósitos es demasiado larga... todo sea para que de aquí a un año los vientos soplen más favorablemente.
Más abrazos.