Publicado el miércoles 19 de marzo de 2008 a las 18:55
Hace unas semanas lo dijo Coyote, explicándole a Eva y Alex algunos "intríngulis" de los scouts. Me hizo pensar, creo que tiene toda la razón, una de las mejores cosas de los scouts es que los scouters también jugamos a este gran juego. (Los scouters son los educadores, los "monitores", aunque no me gustan mucho esos nombres, prefiero que nos llamen scouters).

El gran juego al que me refiero es el escultismo, nosotros tomamos parte activa en el escultismo, no nos conformamos con preparar actividades a los chavales y ser testigos de su evolución. Nosotros jugamos a lo mismo que ellos, y ellos lo saben (y si no, deberían).

Por ejemplo, de vez en cuando nos vemos en la obligación de "depurar responsabilidades", como se dice en las empresas... En nuestro caso "pedimos pañoletas", exigimos que los chavales nos entreguen sus pañoletas y nosotros las requisamos durante un tiempo, hasta que los chavales recapacitan sobre sus actos. Normalmente este acto es para provocar en los chavales una reflexión sobre algo malo que han hecho, normalmente sobre alguna actitud poco scout. El hecho de pedirles las pañoletas es una verdadera molestia para ellos (y para nosotros, los scouters) ya que representa uno de los mayores castigos para un scout (ya hablaré de las pañoletas)... Los chavales saben que si nosotros nos equivocamos en alguna de nuestras actitudes pueden perfectamente pedirnos las pañoletas y nosotros se las tenemos que dar para que las guarden hasta que ellos consideren que hemos aprendido la lección... Y eso me parece realmente maravilloso. Que un chaval de 14 o 15 años tenga suficiente criterio, personalidad y sincerdad para pedirle a su scouter su pañoleta, para que piense en qué se ha equivocado.

Yo lo he visto y lo he vivido. Sin que me lo pidieran, entregué mi pañoleta a una guía porque me equivoqué en un campamento. Ella no pudo recibirla, no se atrevía. Pero se la entregué de corazón y creo que eso es lo que cuenta. Otras veces he visto a chavales quedarse con una pañoleta de un scouter varios días. Otras veces hemos sido Lince y yo los que hemos pedido pañoletas a los chavales. Es increíble como un trozo de tela puede representar tanto a una persona. El tamaño, la decoloración procada por el paso del tiempo, los pasadores, cada uno con su historia y las "heridas de guerra" hace de cada pañoleta una pieza inconfundible que dice cosas de su dueño, cosas de campamentos pasados y de hermanos que se marcharon y dejaron como legado un cabeza de turco para estar siempre presente en el grupo, pero ahora visible solo en nuestro pecho (Cormorán, sonríe).

Lo de las pañoletas es solo un ejemplo, cuando digo que nosotros también jugamos me refiero a que somos cabeza y cola en las largas filas que se forman en las rutas, las hacemos con ellos y aprendemos de ellos mucho más de lo que los chavales se imaginan; al final de la jornada curamos ampollas (aunque hay veces que somos nosotros los que necesitamos atenciones). Hacemos el indio en las estrelladas noches de tribu junto a ellos. Cantamos y danzamos con el resto de chavales...

La Manada en el campamento de Alcocebre '2005. Los niños a medio disfrazar de indios... y los viejos lobos, pues lo mismo. Posando junto a la máscara-tótem del brujo de la tribu. Doy fe de lo bien que le queda esa careta a Cóndor.

En definitiva, somos parte integrante de la sección, no vamos por libre ni somos impermeables a lo que les pasa a los chavales, jugamos a lo mismo que ellos, hacemos lo mismo que ellos y andamos los mismos senderos. Aunque en los juegos de desfogue o actividades pequeñas no solemos participar, ya que son ellos los que deben ser protagonistas de sus propios adelantos.

Creo que es bueno que sea así, de esta manera los chavales se dan cuenta de que somos como ellos, no tenemos privilegios que ellos no disfrutan, en los campamentos hacemos exactamente lo mismo que ellos, solo que nosotros, además, tenemos que preparar los campamentos, claro.

Un abrazo para todos. Para los que nos sois scouts y leais este post, ya iré explicando cosas de los scouts que no hayan quedado muy claras. Es un poco complicado explicar tantas cosas un poco "técnicas" sin poder hablar directamente con las personas, en un garito y tomando unos refrescos, si Coyote... o unas birras ;-Þ
Publicado el jueves 13 de marzo de 2008 a las 17:40
Ahí va otra perla de Búfalo Salvaje...

"Hubo una vez un hombre que quería ser feliz. Habló con un buen amigo y éste le contó que en las llanuras norteamericanas quedaba una anciana tribu india dónde conocían el secreto para conseguir la felicidad absoluta.

Hizo las maletas y marchó hacia la tribu india, dejando atrás a sus amigos, familiares y compañeros. Quería conseguir la felicidad a cualquier precio y no dudó ni un instante en dejarlo todo de camino hacia su búsqueda.

Una vez en la tribu, el más sabio de los indios le explicó que la verdadera felicidad sólo se podía obtener si conseguía poseer una pluma de un águila blanca. El hombre emprendió su búsqueda del águila blanca. Anduvo por las montañas más altas de los cinco continentes y caminó los parajes más recónditos buscando un águila blanca y poder conseguir, así, su preciada pluma.

Al cabo de los años de infructuosa búsqueda, el hombre, amargado, cansado y triste, decidió volver a su hogar, con su esposa, sus hijos y sus amigos a los que hacía muchos años había dejado para buscar la felicidad. Retomó como pudo su vida, sus hijos habían crecido y él se perdió su infancia. De hecho, se había perdido muchos momentos importantes de sus familiares y seres queridos. Al cabo del tiempo, de merienda en un parque con su familia, se dió cuenta del alto precio que se cobró su búsqueda de la felicidad y pensó que nada le separaría de ahora en adelante de la gente que más quería.

En ese momento apareció desde el cielo una gran pluma blanca. El hombre miró hacia lo alto y vió la silueta de una majestuosa águila que volaba alto, alejándose, hacia el sol.

La consiguió."

¿Alguna vez las habéis visto en lo alto del cielo, vigilando vuestros pasos, acompañando a la Tropa o al Clan de ruta? Yo las vi en Pirineos y son impresionantes. Las rutas son diferentes sabiendo que ellas te acompañan.

Hay cosas para las que no hay atajos, ni trampas, ni trucos. Sólo trabajo, paciencia y experiencia.

Hoy para todos esos buscadores y para todos aquellos que saben cual es el calor más importante. Para todos los que tienen poco, pero no necesitan nada, por lo que aún tienen de sobra.

Un cálido abrazo a todos. Y ya sabéis... sed felices.
Publicado el miércoles 12 de marzo de 2008 a las 21:56
No todas las especies que habitan bajo nuestros pies son molestas. Existen unas pocas especies que pueden lograr que nuestro tránsito por los oscuros túneles sea más entretenido. Hoy nos centraremos en una de esas especies. Señoras y señores, comienza la sexta entrega de Fauna Métrica. Hoy: el bebé.

El bebé suele ir acompañado de un ejemplar de mamá, con su inseparable e inoportuno "artilugio de estorbar". Pero compañías molestas aparte, el bebé es uno de los pocos individuos que habitan el subsuelo por el que no te sientes amenazado. Es más... desprenden una inocencia y naturalidad que ya las quisiéramos muchos. Es uno de los seres que más me gusta observar y analizar.

El bebé no necesita más que la voz electrónica que avisa de "Próxima parada..." para entretenerse, en seguida busca a su mamá con los ojos muy abiertos, como si quisiera compartir con ella el gran descubrimiento que ha hecho... ha escuchado una voz del techo... miro la situación, miro los ojos extrañados del bebe... y le entiendo, sé lo que piensa... porque yo también me lo estoy preguntando: ¿Dónde se esconderá esa mujer?¿en el techo?

Pero hay momentos en los que no hay ningún sonido... No pasa nada... el bebé es imposible de aburrir, mientras el resto de viajeros parece que tengan vacía la mirada, como si no tuvieran vida (o ganas de vivir) a las 8:00 de la mañana, el bebé mira para todos lados y ahí está... lo ve y lo quiere... el palo amarillo para cogerse. Lo coge, lo aprieta y constantemente mira a su madre, yo le veo y vuelvo a saber lo que piensa, es evidente, yo tambien lo pienso... "en cuanto no mire nadie, voy a morder el palo".

A algunos ejemplares se les queda esta cara cuando descubren que hay más bebés en el Metro (o en el mundo). También es la cara típica que se les queda cuando se dan cuenta de que las letras rojas de los monitores... ¡¡¡se mueven!!!

En extrañas situacione el bebé no consigue sonidos o palos amarillos para entretenerse... sin problema. ¿Para que están los pies si no los usas (va en un carrito)?... Pues fácil, para metérselos en la boca. Ummm... un pequeño problema, con el zapato no le cabe... pero el bebé está curtido en las más duras lides y sabe cómo arreglar la situación... Zapatos fuera!!... ahora sí... sólo le queda el calcetín, pero ya no es una molestia para una buena ració matutina de pies.

Me encanta ver a los bebés en el metro, es uno de los pocos momentos en los que desconecto de observar al resto de seres que habitan en las profundidades y me maravillo de las cosas que hacen, no tienen ninguna maldad, incluso cuando se enfadan con su peluche de Micky o de Epi y Blas, lo hacen sin maldad. Probablemente digi-evolucionen y se conviertan el ejemplares de incomunicados o de lectores, pero eso ya lo dirá el tiempo. Ese es el momento de disfrutar de las cosas de su tamaño (pequeñas) y de hacer las cosas que les apetece sin pensar en lo que dirán los demás... lo que me lleva a pensar... Qué difícil es hacer las cosas mal cuando las haces sin maldad.

Para todos los que viajáis en el Metro os aconsejo que observéis a los bebés, es un momento en el que puedes ver lo que hacen y disfrutar de la originalidad e inocencia en estado puro. Ellos no saben de política, les importa un pepino Mariano o José Luis, todavía ningún profesor les ha cogido manía, ningún malnacido les ha atracado en un callejón y no conocen más amor que el de sus madres. Son como un vaso vacío que se puede llenar de agua cristalina o de veneno ponzoñoso.

Es curioso que algunas personas no aguanten la mirada fija con la de un bebé, se incomodan y terminan apartándola y mirando al suelo. Tengo una teoría al respecto, creo que Coyote, Lince, Cóndor y el resto de los eternos Padawan compartimos la misma opinión.

Un fuerte abrazo para todos.
Publicado el miércoles 5 de marzo de 2008 a las 16:24
Hoy voy a hacerle la competencia al último post de Zorro. Ahí va otra tanda de fotos de campamentos. Disfrutad viéndolas... y recordándolas.

Me encanta esta foto. La luz, las posturas, el entorno...
Acampada de Caballos 2006. NADIE debería perderse una acampada de Caballos, es uno de esos momentos que se quedan en las memorias. Ésta fue espectaular. Viendo esta foto se me viene a la mente la palabra "élite". Me encantan vuestras botas.
De izquierda a derecha: Leona, Osa, Halcón, Zorro y Leopardo.


Noche de tribu en el campamento de Alcocebre 2005.
Cóndor a la izquierda preparado para montar el espectáculo. Servidor a la derecha con el atuendo de jefe de tribu. Las noches de tribu es una de las cosas que más divierte a todos, incluídos los invitados, mis padres estuvieron una vez en una y siempre me preguntan cuando será la próxima.


Campamento de verano de 2004. La Manada con Baloo en un descanso en medio de una escapadita. Ya no queda ninguno de estos loabtos en la Manada, la mayoría ya están en la tropa, otros se perdieron por el camino. Lástima, me hubiera gustado trabajar con Juanjito (el de la izquierda). Ésta se la dedico a Mapache Feliz... que no sabe lo que se va a perder. :-Þ

Ésta va para todos los que alguna vez me han preguntado si el Clan que viví fue bueno. Éste fue mi Clan, y realmente fue un Clan es-tu-pen-do. Imaginad una reunión de Clan con las Mapaches, los Linces, Puma, Cóndor, los hermanos Rivera, Paula, Vir, Jaume... Aprendí muchísimo y estoy realmente orgulloso de haber formado parte de aquello.
En la foto, el Clan de camino al bosque de sabinas cerca de Alpuente, 2002.


Halcón, haciendo el gran clamor en su pase de Manada a Tropa, de eso hace ya casi 6 años. Ahora es un excelente guía y se me hace muy cuesta arriba imaginar la tropa sin él, el reloj manda, querido Halcón.
Campamento de Yeste, 2002.


Clan y scouters en el campamento de Cuerna en el 2001. Ésta se la dedico a Búfalo Salvaje, del que tanto, tanto, tanto hemos aprendido. Entre otras cosas a acudir siempre a la llamada, a tener la mano presta para ayudar, a llevar el machete entre los dientes y lanzarnos al abordaje sin miedo.


Ni vestidos de gala nos quitamos las pañoletas. Comité, Scouters y Clan en el enlace entre Puma y Lince. Qué magnífico día!! Antes dije que el Clan que me tocó vivir fue estupendo... la verdad que el que hay ahora no se queda atrás. Sé que hay apuestas ilegales en el grupo sobre quien será el próximo: Coyote o yo... Os gustaría saber mi opinión?? Que os peten!! Jajajajajajajajajajajajajaja.
Muchos abrazos para todos, queridos hermanos.

Como siempre, espero que hayáis disfrutado viendo estas fotos tanto como yo colocándolas. Eva, mi pañoleta te queda genial! :-Þ


Muchas abrazos para todos.

Publicado el lunes 3 de marzo de 2008 a las 16:11
"Si se callase el ruido oirías la lluvia caer limpiando la ciudad de espectros,
te oiría hablar en sueños y abriría las ventanas"
Si se callase el ruido - Ismael Serrano

Llevaba tiempo queriendo hablar de esta canción, pero no refiriéndome a lo que lo voy a hacer.

No me gustan las fallas. Como en todo... hay cosas que me gustan mas y otras menos. Hay cosas de las fallas que me gustan y otras las detesto. Pero en general, con el tema de las fallas, son muchas más las que no me gustan (y a mí entender, más importantes).

No voy a hablar de todo lo que no me gusta de las fallas, sólo hablare de lo que más me molesta. Los petardos.

¿No podría hacerse la fiesta igual sin necesidad de molestar a la gente con los dichosos petardos? Digo yo.... por qué no ponen recintos especiales para que los chavales tiren sus petardos? por qué cualquier descerebrado puede compar explosivos que pueden hacer mucho daño y quemar al resto de gente? Podría ser como en la mascletá... un recinto cerrado y controlado, donde cualquiera que le guste hiciera explotar su dinero o el de sus padres.

El año pasado salí una sola noche, actuaba Nena Daconte y Julieta Venegas en el antiguo cauce del Turia, cuando terminaron los conciertos, las 5000 o 6000 personas que abarrotábamos las gradas empezamos a subir las escaleras que dan a las calles y los hijos de puta de arriba nos tiraban borrachos (un borracho es, aparte del gilipollas que tira los petardos, un explosivo que, tras dar varias vueltas por el aire y el suelo aleatoriamente soltando chispas y fuego, explota).

Anteayer, haciendo actividades en la plaza, unos simpáticos portugueses (o brasileños) tiraban petardos a los niños mientras ellos jugaban. Es curioso el comportamiento humano, hay gente que aprende antes a dar por culo que a respetar a la gente del país donde se está buscando las lentejas... curioso... o triste.

Para los que no sean valencianos, un dato... Cualquier valenciano conoce a un amigo o familiar cercano al que le ha explotado una bolsa, una caja, o un petardo en la mano... cuyo efecto más positivo son quemaduras y ampollas en las manos. Hay veces que termina en amputación de dedos y manos... pero bueno, al menos con esa mano ya no hará más tonterías (siempre mirando el lado bueno)... a partir de entonces la persona sin mano sujetará el petardo con la boca mientras lo enciende con el mechero que llevará en la otra mano... 3 días después visitará al dentista y al cirujano plástico para que le arreglen la cara que tanto le ha costado conseguir.

Reitero que mi molestia es únicamente por el absoluto descontrol que existe en estas fiestas por los explosivos que venden a los niños pequeños y a palurdos mayores de edad que muestran menos respeto, consciencia y responsabilidad que los niños pequeños.

Sería muy bonito vivir en un lugar dónde las personas se respetaran mutuamente, dónde nadie se molestara adrede, dónde para ser feliz no hiciese falta incordiar a los demás, dónde se pudiese dormir tranquilamente y una panda de desaprensivos no despertaran a los vecinos tirando explosivos, dónde los padres enseñaran a sus hijos a respetar a la gente y no animarles a "echárselo a ese panoli vestido de bollicao", dónde cada mañana los portales no huelan a vómitos y aparcar el coche en la calle no sea sinónimo de que aparecerá tu retrovisor roto apoyando en la luna delantera. Quizá ese lugar exista, pero garantizo que ese lugar no es Valencia, y mucho menos Mislata.

Me molesta muchísimo el ruido. Estoy pensando seriamente molestar a quien me moleste, ya he comprado 2 docenas de huevos en el mercadona y estoy practicando mi puntería desde el balcón. Así nos divertiremos todos.

Muchas gracias, claneras, por vuestros abrazos, la verdad que con lo nervioso que me pongo en estas fechas me vienen muy bien para relajarme.

Abrazos a todos menos a los que no respetan a los demás. No se lo merecen.

Pd: ¿de dónde vendrá el placer por hacer explotar (o quemar) cosas (buzones, alcantarillas, cubos, papeleras, bidones, contenedores de basura, coches...)?¿tan grande es nuestro espíritu destructivo?